Luchando por el honor de Hakadosh Baruj Hu (Parasha Matot)

 

Extraído de hevratpinto.org

Ahora podemos entender este pasaje sobre los príncipes. La Torá comienza con una forma áspera de hablar (va’yidaber) porque aquí el texto trata del bien y el honor de los príncipes. Moisés quería enseñarles la forma correcta de servir a Di-s para que sus palabras duras fueran beneficiosas para ellos, por lo que habló “a los jefes de las tribus” para transmitirles la siguiente información: Tener una influencia positiva en el Hijos de Israel, deben comportarse con humildad al humillarse e ignorarse. Usted juega un papel importante, que es el de un líder y un príncipe tribal, un papel que involucra muchos honores, y es precisamente su responsabilidad tener cuidado de no beneficiarse de eso y sentirse orgulloso.

Es por eso que los llama “jefes de las tribus”, no príncipes, porque esta enseñanza se menciona en la palabra hamatot (“las tribus”), que tiene el mismo valor numérico que las palabras haga’avah (“el orgullo es muerte”). La palabra matot también nos enseña que los príncipes deben comportarse con humildad, como jefes de las tribus (hamatot) mirando hacia abajo (lematah) y no con los ojos levantados a través del orgullo, porque uno debe eliminar y erradicar completamente el orgullo. De hecho, el orgullo solo es apropiado para Di-s, como está escrito: “El L-RD ha reinado. Se ha vestido de grandeza ”(Salmos 93: 1). Si se comportan como tales, los hijos de Israel aprenderían este rasgo de ellos. También les habló con dureza para que aprendieran de sus predecesores (los espías y Korach y sus seguidores) que murieron por no haber disminuido su orgullo. Si entendieran esa lección y se comportaran humildemente, el bien les resultaría en este mundo y en el Mundo por venir. Esto es lo que constituye leimor, una palabra gentil, gentil y buena, como lo bueno por venir, ya que fue de ellos que los hijos de Israel aprenderían a acercarse a Di-s con humildad, humillación y moderación.

Sin embargo, para llegar a la virtud de la humildad, debemos estudiar la Torá, ya que sin la Torá es imposible eliminar el orgullo. Es por eso que Moisés comenzó honrando a los príncipes y enseñándoles acerca de los votos, porque un voto y la Torá están relacionados, como es evidente por lo que los Sabios han dicho: “El que dice: ‘Me levantaré temprano para estudiarlos y tal pasaje “ha hecho un gran voto al Di-s de Israel” (Nedarim 8a). Este es un gran voto porque de la Torá proviene la grandeza y el honor. De hecho, a través del intermediario de este voto, el estudio ya no se convierte en un acto ordinario, sino en un acto sagrado ante Di-s, y el que hace un voto para estudiar la Torá está protegido de la inclinación al mal, porque la Torá es un antídoto contra ella. (Kidushin 30b). De hecho, el estudio de la Torá permite a una persona establecer límites para sí misma y comportarse con santidad, en el espíritu del verso que dice: “No profanará su palabra. Según lo que salga de su boca, él hará ”(Números 30: 3). Si los príncipes se comportan con humildad, los hijos de Israel también aprenderían de ellos a comportarse con humildad. También estarían atentos con todo lo que sale de sus bocas, y Di-s haría todo lo que digan.

Este fue el consejo que Moisés dio a los príncipes: si quisieran ser líderes, tendrían que comportarse con humildad y borrar su orgullo mediante el uso de votos y el estudio de la Torá. Los hijos de Israel aprenderían a comportarse de la misma manera, sus palabras ya no serían mundanas, y Di-s haría todo lo que salga de su boca, en el espíritu de la enseñanza: “Los decretos justos y el Santo, bendito sea Él, ejecuta ”(Moed Katan 16a). El Santo, bendito sea, decreta y el justo anula el decreto, porque una persona justa ha santificado sus palabras, y el Santo, bendito sea, las cumplirá.

 

4 pensamientos sobre “Luchando por el honor de Hakadosh Baruj Hu (Parasha Matot)

  1. No creo que nosotros nos forjamos nuestro destino…lo que pasa es que si nos guiamos y nos dejamos llevar por Dios vamos a llegar directo al destino que el nos indica… pero si no hacemos caso.. vamos a alargar nuestro camino… osea… porque por nuestras decisiones damos vueltas y vueltas y tal vez duremos anos o tal ves his morimos sin llegar a cumplir el destino que Dios nos trazo…Bueno esta es mi humilde opinion gracias ☺

Deja un comentario